Vanessa Lorenzo Toquero, también conocida como Hybridoa, es ingeniera en diseño de producto e investigadora transdisciplinar en los campos de la ciencia, el arte y la tecnología. (de)Futuribles es una estrategia orientada a visualizar futuros deseables o alternativos, diseñada para profesionales del diseño y la innovación. Emplea tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la biónica, junto con estrategias de storytelling y prototipado rápido. El objetivo es introducir el diseño especulativo crítico para explorar las repercusiones sociales y culturales de la tecnología.
Las innovaciones tecnológicas nos llevan a menudo a futuros distópicos o fantásticos, ligados a un imaginario de ciencia ficción o a entornos altamente especializados y complejos, difíciles de entender. Sin embargo, las tecnologías emergentes tienen un impacto significativo a nivel social, político y cultural. Por ello, el futuro que se construya sobre ellas debe ser diseñado por perfiles diferentes y de forma abierta, asegurando que responda a las necesidades diversas de la sociedad.
La iniciativa (de)Futuribles, impulsada por Vanessa Lorenzo, pretende fomentar procesos de diseño basados en la ciencia abierta y la filosofía maker para despertar el pensamiento crítico y acercar las tecnologías emergentes a los perfiles creativos. “La intención es introducir el diseño crítico especulativo para explorar las repercusiones sociales de las tecnologías emergentes”, explica la investigadora. “El concepto maker está muy vinculado a socializar el saber, conectar con personas que tienen acceso a diversos campos de conocimiento y hacer más accesibles las tecnologías complejas para imaginar, discutir y proyectar juntas”.
En el marco del Diseño Distribuido y la programación del festival Maker Faire Bilbao, Vanessa Lorenzo ha diseñado el taller (de)Futuribles Bio+AI. Esta actividad combina ciencia abierta, diseño especulativo y prototipado rápido, utilizando tecnologías emergentes como la IA y la biónica para crear prótesis biocompatibles. El taller incorpora biohacking, técnicas de gamificación, storytelling audiovisual y herramientas como el escaneo 3D y el prototipado rápido #LoFi (brikospeed). Con este enfoque en el biohacking y las prótesis humanas, la investigadora busca estimular la experimentación. “El biohacking implica replicar técnicas de laboratorio en casa, en tu estudio, abriendo códigos y protocolos para experimentar con soluciones aplicables a biomateriales, robótica blanda y muchos otros campos”, explica.
El taller se desarrolla de forma práctica, utilizando la inteligencia artificial tanto en la fase de ideación –abriendo posibilidades y desbloqueando momentos de estancamiento creativo– como en el storytelling, para la creación de diseños. También sirve como herramienta para desarrollar soluciones disruptivas: “podrías diseñar una prótesis capaz de aprender de tus movimientos y necesidades, por ejemplo”. Sin embargo, uno de los pilares principales del taller es la fase de prototipado, ya que el objetivo es crear un dispositivo físico, y no quedarse solo en la fase de las ideas.
Como destaca la ingeniera e investigadora, estos talleres pretenden incluir perfiles del diseño, el arte y la creatividad como agentes innovadores, capaces de influir en el rumbo de las tecnologías emergentes. “Si no participamos en el diseño de las tecnologías, si no se abren estos procesos, la toma de decisiones recaerá en las grandes tecnológicas”, afirma Lorenzo. “Aunque lo que diseñemos se aleje de la realidad, estamos creando un diálogo, una conversación que democratice el acceso a la tecnología y nos ayude a visualizar los futuros de los que queremos y no queremos ser parte”.