La red europea Distributed Design lanza una nueva publicación colectiva que reflexiona sobre los retos contemporáneos del diseño, la producción y la redistribución de saberes, valores y poder. Espacio Open, como miembro activo de esta plataforma, participa en este volumen con un artículo que recoge su experiencia impulsando prácticas abiertas y tecnologías creativas con impacto social desde Bilbao.
¿Cómo se pueden tejer redes de conocimiento, colaboración y producción más allá de los centros tradicionales de poder económico y cultural? ¿Qué significa redistribuir el diseño? ¿Qué papel pueden jugar los laboratorios locales, las técnicas tradicionales y las tecnologías abiertas en la construcción de futuros más justos y sostenibles?
Estas son algunas de las preguntas que plantea la nueva publicación de la Distributed Design Platform, una red internacional de 25 organizaciones en 15 países, apoyada por el programa Creative Europe de la Comisión Europea. Coordinada por Fab Lab Barcelona y el IAAC (Institute for Advanced Architecture of Catalonia), esta plataforma busca imaginar y practicar nuevas formas de diseñar, fabricar y compartir, desde lógicas más abiertas, colaborativas y descentralizadas.
Este nuevo volumen recoge experiencias, ensayos y proyectos de los distintos nodos de la red. Y lo hace desde una mirada crítica, abordando temas clave como la redistribución del conocimiento, del valor y del poder, no como conceptos abstractos, sino como prácticas vividas por las personas que forman esta comunidad: diseñadoras, makers, artistas, tecnólogos, educadoras, investigadoras y agentes culturales de contextos muy diversos.
Espacio Open, Distribuir saberes, redibujar futuros
Desde Bilbao, Espacio Open forma parte de esta red desde sus primeras ediciones. Como centro cultural y laboratorio de fabricación digital con fuerte arraigo local, participamos en esta publicación con un artículo que resume nuestra trayectoria dentro del proyecto y reflexiona sobre cómo integrar el diseño distribuido en nuestro trabajo cotidiano.
En el texto, explicamos cómo Fab Lab Bilbao, nuestro laboratorio de fabricación digital, ha funcionado como punto de encuentro entre tecnología y comunidad, especialmente a través del programa de residencias de creación, donde se acompaña a creadoras locales a experimentar con herramientas de fabricación digital en sus procesos. Apostamos por metodologías abiertas, compartiendo aprendizajes y resultados, y por una visión del diseño que no busca únicamente objetos finales, sino procesos transformadores.
Nuestra participación en Distributed Design ha permitido fortalecer estos vínculos. Gracias a esta red, proyectos como Jetclay, centrado en la impresión 3D de cerámica en código abierto, han crecido y conectado con talentos de otros países. Este proyecto —que recupera un material milenario como la arcilla y lo combina con tecnologías digitales— es un buen ejemplo del tipo de futuro que queremos prototipar: uno donde lo ancestral y lo emergente dialogan, donde lo local y lo global se entrelazan, donde el diseño se comparte y se adapta según el contexto.
Redistribuir para imaginar otras formas de hacer
Distributed Design nació con una idea clara: el diseño no debe estar centralizado, ni geográficamente ni en cuanto al acceso a herramientas, saberes o recursos. Por eso propone una mirada distribuida no solo a nivel técnico sino también social y cultural. En lugar de replicar modelos globalizados, jerárquicos y lineales, fomenta la colaboración horizontaly el aprendizaje entre pares, utilizando tecnologías abiertas.
Este enfoque se ha vuelto aún más relevante en un mundo marcado por crisis ecológicas, desigualdades crecientes y modelos de producción insostenibles. Frente a ello, el diseño distribuido se plantea como una herramienta para imaginar alternativas sostenibles, pero también plantea preguntas: ¿quién diseña las soluciones? ¿para quién y con qué valores?.
La publicación lanzada en 2025 recoge estas reflexiones desde múltiples voces. No ofrece respuestas únicas, sino una variedad de experiencias y aprendizajes basados en la práctica. El libro invita a plantear el concepto de diseño distribuido como un proceso colectivo y vivo.
Mirar al futuro desde el presente
En esta edición, desde Espacio Open también hemos querido mirar hacia adelante. Hemos iniciado nuevas líneas de trabajo centradas en el uso de tecnologías digitales como herramientas para la creación crítica y la investigación artística. Nuestro objetivo es seguir acompañando a talentos emergentes del ámbito cultural para que puedan explorar el potencial de la fabricación digital en sus prácticas, siempre desde una mirada abierta, situada y comprometida.
Los valores del diseño distribuido —apertura, colaboración, regeneración y pensamiento ecosistémico— están en el centro de nuestra manera de entender el trabajo cultural y tecnológico. Este libro es una celebración de esa visión, pero también un espacio para el análisis, la escucha y la imaginación colectiva.
Como dice el texto de introducción del libro: “Cada flor, hongo, insecto, piedra y trozo de tierra fortalece el conjunto”. En ese ecosistema, Espacio Open está orgulloso de aportar su parte. Te invitamos a explorar la publicación, disponible online, para descubrir más acerca de este enfoque del diseño y las iniciativas que han surgido durante los últimos años dentro del proyecto por parte de sus socios.