La publicación Behatokia recoge el artículo de Espacio Open sobre los «espacios zombi»

Behatokia ha publicado un libro con las reflexiones recogidas durante el proyecto, en el que Espacio Open ha participado a través del encuentro sobre los “espacios zombi”.

La cooperativa de iniciativa social Urbanbat, dedicada a la arquitectura participativa, la investigación y la producción de cultura crítica sobre las transformaciones urbanas llevó a cabo durante los años 2022 y 2023 en Bilbao el observatorio urbano Behatokia. En este proyecto se abordaron en forma de diálogo reflexiones acerca de las ciudades contemporáneas y los desafíos a los que se enfrentan. El resultado de este trabajo ha sido recogido ahora en el libro Behatokia: observar y transformar la ciudad desde las prácticas artísticas y culturales editado por Azkuna Zentroa.

Espacio Open, por su contacto directo con los retos sociales que el barrio de la Ribera de Deusto – Zorrotzaurre ha vivido durante las últimas décadas, participó en el encuentro dedicado a los “espacios zombi”. En este debate, celebrado en las instalaciones de Espacio Open, la fundadora y directora de Espacio Open, Nerea Díaz, participó junto a Gaspar Maza Gutierrez y Ramon Parramon (Idensitat). El debate giró en torno a estos espacios,  entendidos como aquellas zonas de las ciudades que quedan olvidadas en los planeamientos urbanos, o cuyo desarrollo se ve lastrado por intereses privados o estrategias de gentrifcación. Muchas veces, las prácticas culturales, artísticas y ciudadanas juegan un papel importante para dar vida vida a estos entornos mediante iniciativas que van de abajo hacia arriba. 

artículo la isla zombi

¿Qué son los espacios zombi?

Tal y como el proyecto catalán de Idensitat investiga y expone en la publicación Behatokia, el concepto “espacio zombi” se refiere a espacios en las ciudades post-capitalistas que están compuestos por fragmentos que no han llegado a cohesionarse y a formar una realidad coherente. Esto sucede como causa de intereses urbanísticos guiados por el rédito económico que, por depender del dinamismo y variedad de los patrones de consumo, no permean en la realidad de esas áreas, llevando a una situación de inconclusión.

Esta situación lleva a que se den  “formas de vida dislocadas” y comunidades urbanas que no logran resolver correctamente las dialécticas que se dan entre lo local y lo extralocal, las lógicas especulativas privadas con la creación de comunidad, y, en última instancia, la integración lo nuevo con lo antiguo, creando espacios descontextualizados y desconectados de su identidad histórica. Toda esta situación, en la que no se logra una comunión efectiva entre los cambios urbanísticos y la realidad comunitaria detrás de este tipo de lugares, da pie al deterioro de las relaciones sociales y las condiciones de habitabilidad, sin lograrse un arraigo identitario y comunitario.

 

Zorrotzaurre, la isla zombi

Esta idea de los espacios zombi, investigada por Idensitat en diferentes ciudades, es un marco teórico clave para entender la situación de la Isla de Zorrozaurre que, de la mano de Espacio Open, sirvió de escenario para este Behatoki 4. Es este aterrizaje del plano teórico a las realidades concretas que vemos en la ciudad de Bilbao lo que da sentido al título “la isla zombie” que recoge la aportación de Nerea Díaz al respecto de esta cuestión.

A la vez que se manifiestan los problemas sociales que plantea la situación de estos espacio zombi, la directora y fundadora de Espacio Open remarca que esta situación también lleva a que áreas zombificadas como la actual isla de Zorrozaurre puedan ser focos llenos de potencial. Esto se debe a que la falta de definición y cohesión final abre un gran abanico de posibilidades, en los cuales, por lo tanto, el rol de los proyectos de urbanización tienen una gran responsabilidad: es en los huecos que la fragmentación implica donde han de surgir propuestas alternativas que velen por una regeneración integral de estas zonas tanto en el plano urbanístico como el sociocultural.

foto de la publicación

Dentro de este marco de regeneración, las industrias culturales y creativas (ICC) cobran un rol predominante en esta misión de crear comunidad y devolver el alma a estos espacios zombie. A este respecto, la razón de ser de Espacio Open y sus diversos proyectos encarnan de manera concreta el tipo de alternativas que, en este espacio de reflexión, Nerea Díaz entiende cómo vertebral para plantear soluciones a la decadencia y aparente condena perpetua de estas áreas urbanas.

Este rol de la cultura y la creatividad se concreta en tres puntos:

  • Su importancia en la creación de valor económico mediante el empleo y la generación de un ecosistema propicio para el emprendimiento y la innovación.
  • El efecto que tienen las ICC en la transformación del tejido social de la comunidad, ya consolidan la identidad y el sentido de pertenencia. Esto se debe a que el desarrollo de eventos y actividades favorece la interacción entre vecinos y, por lo tanto, una progresiva vinculación.
  • A diferencia de la especulación privada que se adentra en el barrio sin integrarse, las personas extralocales que puedan interesarse por proyectos de las ICC pueden ser una forma de promover la diversidad cultural y de tender puentes hacia una comunidad inclusiva, dinámica y, por lo tanto, llena de vida.

En relación a esta idea de la cultura como motor de cambio en los espacios zombie, el libro recoge el proyecto europeo T-Factor, que estudia el potencial de los espacios para lograr entornos urbanos más inclusivos, sostenibles y vivos. Este proyecto tiene mucha relación con la isla de Zorrozaurre, que fue uno de los casos de estudio del proyecto y donde Espacio Open tuvo una posición relevante.

Este tipo de proyectos de regeneración urbana basados en la participación ciudadana enfatizan los proyectos de construcción de comunidades de abajo a arriba frente a los modelos exclusivamente top-down representados por los intereses de grandes agentes privados. Esta propuesta de cambio de mirada se presenta como clave en la búsqueda de soluciones contra los espacios zombie como Zorrozaurre, en los cuales Espacio Open tiene la misión de revitalizar y de hacer transicionar hacia convertirse en zonas urbanas más sostenibles, inclusivas y participativas que lleven a la consolidación de una buena calidad de vida en comunidad.

El proyecto Behatokia

Urbanbat y, en concreto, su proyecto Behatokia están en gran sintonía con esta idea, entendiendo que la crisis multinivel que vive el mundo a nivel económico, político, social y medioambiental afecta a las ciudades y, en consecuencia, ha generado la necesidad de repensar la propia urbanización. Esto debe hacerse mediante una reflexión que corrija la situación vigente de extinción de la experiencia y carencia emocional que dificulta el cuidado y la concienciación acerca de cuestiones tanto sociales como ambientales. En respuesta a esta necesidad, de forma tangente con la propia misión de Espacio Open, este proyecto entiende que el rol de la cultura y el arte es indispensable para crear nuevos relatos y narrativas que cuestionen visiones hegemónicas marcadas por prejuicios y estructuras de desigualdad que impiden la convivencia. Todo ello, mediante este proyecto de situation-rooms que es Behatokia, se entiende como un proceso que ha de estar marcado por el diálogo y la participación, lo cual pueda dar pie a lograr el objetivo de crear una conciencia colectiva crítica y sensible a las múltiples problemáticas actuales. Con ello, se busca la finalidad de propulsar cambios en las ciudades hacia una forma de sociedad más sostenible, inclusiva y participativa.

Esta labor y la aportación de Espacio Open en ella puede encontrarse en el mencionado libro que recoge las reflexiones y aportaciones que el proyecto Behatokia ha podido recoger, el cual puede encontrarse en la propia web de Urbanbat.